La disciplina, la pasión y el compromiso definen a Fátima Zaragoza Márquez, alumna de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), quien ha logrado destacar tanto en el ámbito académico como deportivo y artístico.
Fátima no solo mantiene uno de los promedios más altos en la carrera de Administración Financiera de quinto semestre, sino que también forma parte del equipo representativo de gimnasia aeróbica de la universidad, con el cual obtuvo la medalla de bronce en la Universiada Nacional.
Explicó que ha sido difícil, todo un reto mantener un buen promedio y participar en diversas actividades extracurriculares e incluso ha sido motivo de desvelos, de aprovechar cualquier momento libre para hacer tareas o repasar para los exámenes.
“Estar 100% atenta en clase es un reto, porque sé que después no tendré tiempo para volver a revisar el contenido. Sin embargo, dar lo mejor de mí en todo lo que hago ha sido fundamental para avanzar. Mis amigos han hecho que disfrute mucho más esta etapa, también con la ayuda de mi novio Daniel Vigil y de mi mamá Nidia Zaragoza, y gracias a ellos la carrera se me ha hecho más amena. A su vez, la universidad ha reconocido mi esfuerzo de distintas formas, por lo que me siento muy agradecida. Es difícil, pero no imposible. La clave está en disfrutar lo que haces, así el camino se vuelve más llevadero y menos tedioso”, dijo la joven bailarina.
Además, integra el grupo de animación universitaria "Chicas Doradas" y posee una sólida formación artística como bailarina profesional. “Formar parte del equipo de animación Chicas Doradas ha sido un proceso increíble que ha marcado un antes y un después en mi desarrollo como bailarina. Este trabajo no solo me permite continuar haciendo lo que amo, bailar en un ambiente dinámico y lleno de energía, sino que también ha sido una experiencia muy gratificante en lo profesional y personal. Agradezco profundamente a mi directora, a mis capitanas y a cada una de mis compañeras de equipo, quienes desde el primer día me han brindado su apoyo dentro y fuera de la cancha. Su compromiso, entrega y compañerismo han sido clave para que hoy me sienta más segura, motivada y plena en este camino”, dijo Fátima Zaragoza Márquez.
“En mi primer semestre me uní al equipo de gimnasia aeróbica de la universidad. Mi primera Universiada fue una experiencia un poco loca, ya que era un deporte totalmente nuevo para mí”, compartió Zaragoza, quien desde los tres años se ha formado en ballet y posteriormente en jazz, danza aérea y acrobacia.
Desde su ingreso a la UACH, Fátima tenía muy claras sus metas: quería destacar académicamente y formar parte activa de la comunidad universitaria. Fue así como encontró en la gimnasia aeróbica una nueva pasión, disciplina en la que ha competido en categorías como individual femenil y pareja mixta. “Tras muchas horas de entrenamiento, esfuerzo y dedicación, logramos algo muy especial: por fin, después de mucho tiempo, nuestra universidad consiguió una medalla en la rama de gimnasia aeróbica. Fue un logro que nos llenó de orgullo y que reflejó todo el trabajo que hay detrás”, señaló con entusiasmo.
La historia de Fátima Zaragoza es un claro ejemplo del talento integral que emerge de la UACH, donde estudiantes como ella demuestran que es posible equilibrar el rendimiento académico con el arte y el deporte de alto nivel.
Es de mencionar que actualmente la joven se desempeña como maestra en tres reconocidas academias de danza: Dantzari, Élite y Danzanova, donde agradece profundamente a cada una de ellas por brindarle la oportunidad y el espacio para compartir los conocimientos y experiencias adquiridos a lo largo de los años de formación. Es un honor poder contribuir al desarrollo artístico de las nuevas generaciones en estos espacios que valoran y promueven el crecimiento del arte y la danza.
.jpg)
.jpg)

